LOS PRIMEROS SONIDEROS DE MEXICO
La tecnología electrónica evolucionaba vertiginosamente en los años 50's, el cine y la radio harían posible el esparcimiento de la música tropical cubana, con los primeros radios de bulbos se escucharían ya en algunos kioskos y plazas y posteriormente en las tradicionales vecindades (edificaciones habitables comunes de poco espacio a manera de departamentos). Es precisamente en las vecindades donde comienza el arraigo por la música tropical como manera de relacionarse, esto debido a que cada "vecino" hacía normalmente alguna fiesta por cualquier motivo, cumpleaños, fiesta patronal, XV años, Boda, etc, y se hacían dichas fiestas dentro de la misma vecindad, anteriormente se disponía únicamente de algún Mariachi para amenizar la fiesta, posteriormente, si algún vecino poseía un radio, ó un tocadiscos y disponía de LP, lo instalaba en el patio para sonorizar la fiesta con música grabada en LP, es así como poco a poco se fue utilizando ésta forma de amenizar fiestas de vecindad con la llegada de los nuevos aparatos fonográficos y magnetofónicos.
Rápidamente hacia principios de los años 60's llegan al mercado amplificadores de audio a base de bulbos de potencia, que se comenzaron a utilizar para diversas aplicaciones, por ejemplo el audio en escuelas, hospitales y otros espacios públicos abiertos a manera de megáfonos, los mismos contaban con un par de entradas para micrófonos de pedestal tipo locutor, a los cuales aparte se les podía colocar una fuente de audio externa. Uno de esos primeros aparatos fueron los equipos construidos por la fábrica mexicana "Industrias Radson" las cuales contaban con un par de bocinas cónicas (trompetas de perifoneo), las cuales, por no tener diafragmas móviles, generaba sonidos medios (lo cual quiere decir que no reproducía sonidos graves ni agudos). Aunado a esto, llegaban al mercado también reproductores de LP más compactos y las llamadas "consolas" así como el primer formato de cassette con música grabada que distribuía la compañía RCA, el "Stereo 8", "Casete 8" ó "Cartucho".
Con éstas nuevas tecnologías se comenzó el fenómenos de musicalizar con grabaciones de vinilo y magnetofónicas algunos pequeños eventos, pero hasta hoy, no hay datos exactos de quien fue exactamente quien utilizó el micrófono y voz para ello, lo que si se sabe es que las primeras incursiones de éste dispositivo en las fiestas es que fue utilizado para anunciar únicamente los nombres de festejados y partes del "programa" de la fiesta, sobre todo en los eventos de XV años donde se acostumbran diversos bailes como los valses en los cuales es tradicional que la quinceañera baile con parientes y padrinos, siendo cada uno de ellos anunciados por micrófono.
Observando esto, es como se comienza poco a poco a gestar la idea de amenizar bailes, fiestas y eventos con aparatos amplificadores y música grabada, por diversas personas en la época, por lo cual no hay dato de quien lo inicia, pero un par de barrios de la Ciudad de México se distinguirían con ésta característica como precursores de éste fenómeno, Tepito y el Peñón de los baños durante la década de los años 60's.
El Peñón de los Baños es un barrio populoso de la capital de México y se distingue preponderantemente por la escucha de todo tipo de música tropical, tanto que, fue aludido con la frase en voz del fallecido colombiano Lucho Argaín, "en Tepito y en el Peñón de los Baños, con el Cucu de la Sonora Dinamita" en un tema clásico, "El cucu" una Cumbia combinada con Swing en algunas partes, indicando la importancia junto con Tepito de ser la meca de las exposiciones de grabaciones traídas del sur del continente, es conocido entre los sonideros como la "Colombia Chiquita", algunas veces dicho término también es utilizado en los cerros, periferias de Monterrey por la popularidad del vallenato y cumbia de ésa ciudad norteña. Música colombiana en México
Cabe destacar que fue aproximadamente en el año de 1981 cuando en un baile masivo celebrando la fiesta patronal del barrio de la asención y entre los grupos que se presentaban estaba el músico colombiano Policarpo Calle cuando en una de sus intervenciones exclamó "Para mi estar en el Peñón es estar como en mi tierra, por eso yo siempre he dicho que el Peñón de los Baños es como una Colombia Chiquita" creando el mote con el que se conoce en el mundo sonidero a esta colonia.
Los hermanos Perea, originarios del barrio Peñón de los Baños, en la periferia del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, formaron un "Disco móvil" ó "sonido" cada uno, "Fascinación" y "Arcoiris", con el cual exponían LP de diversos ritmos tropicales de grabaciones realizadas en el Caribe y Sudamérica principalmente, con el cual se distinguieron entre otros que se dedicaban al ramo, y que sería el detonante para la aparición de otros "sonideros" en el mismo lugar, por su lado en el barrio de los Reyes en el mismo Peñón de los Baños destacaba un sonido conocido como "Las quince letras" y que posteriormente cambió su nombre a Sonido Estrella y era dirigido por el Señor Luis Cruz. Los tres sonidos mencionados podrían ser los primeros en México en desarrollar esta actividad, tal como lo atestiguan los historiadores de esta colonia.